
Sigo volviéndome loca cada vez que te acercas y se me van de la cabeza lo que había estado pensando en decirte durante un buen rato, sigo esperando que te sientes conmigo sólo a escucharme hablar sin ni siquiera esperar una pausa y que me cojas fuerte por miedo de que se me vaya la olla, que me cojas fuerte para tranquilizarme diciendo que todo eso da igual ahora... que todo eso nunca ha dado tanto igual como en este momento.
Es complicado sentir y hacer que noten lo que sientes, es complicado saber cuándo y qué decir para no parecer totalmente idiota, sonreír sin qué te pregunten porqué coño lo haces, es complicado querer todo y a la vez nada y no saber cómo explicarlo. Complicado es pedir que no se acostumbren a mí, que no sé dónde me llevarán mis impulsos, ni cuánto seguiré aquí, sin moverme. ¿Tan difícil es pedir que no se acostumbren a ti?